Para aplicar nuestros conocimientos en primeros auxilios se hace necesario conocer algunas reglas básicas y elementales y con ello ayudarnos a no cometer errores y agravar una situación determinada.
1. Mantener la calma ante la situación. La serenidad del que auxilia ayuda a disipar los temores y el pánico del herido y convencerlo de que no hay motivo de alarma. Además, es lógico, al permanecer serenos, ordenamos mejor nuestras ideas y actuamos mejor.
2. Mandar inmediatamente por un medico o una ambulancia. (Recuerda llevar contigo una lista de los teléfonos de urgencia más usuales)
3. Alejar a los curiosos. Aparte de que los curiosos vician el ambiente pueden, con algún comentario, inquietar aun más al lesionado.
(Cabe mencionar que estos tres puntos los debes realizar lo más rápido posible)
Existen dos tipos de hemorragias, las externas, en donde la sangre sale del cuerpo al exterior por un punto accesible, y las hemorragias internas, que no siempre son visibles y son inaccesibles de atender desde el punto de vista de los Primeros Auxilios. Siempre que exista una hemorragia debes acostar al accidentado, levantando un poco sus pies. Una vez hecho esto, y cuando ya hayas llamado a la ambulancia, realiza lo siguiente:
¿Cómo prender una lámpara?
1.- El Scout cifra su honor en ser digno de confianza
¿Cómo reparar una llave que gotea?

Comentarios recientes